Hola:

Estás entrando a algo totalmente subjetivo y quizás no tenga nada que ver con lo que buscas, o sí...

viernes, 13 de mayo de 2011

Alegría de vivir

Veo tristemente cómo no controlo nada. Nada de nada.
Siento que me empujan y tiran de mí sin yo poder hacer nada, nada de nada.
Que de repente estoy feliz como de repente me doy cuenta que sólo vivo de recuerdos... que mi vida es un vacío, entre un raro pasado y un incierto futuro.
Que, siempre, todo lo que deseo se escapa de mis manos de alguna manera, siempre lo veo desde la distancia, tras una cortina gris, a muchos pasos por correr...
Intento creer con optimismo que lo conseguiré... pero es que ni para eso sirvo: el optimismo se va como vino, sin previo aviso.
Y después me doy cuenta que cuando río es por algo que ya pasó y que cuando lloro es por algo que no pasa, que los miedos se enganchan a mis pies y me suben por la espalda, me asfixian... pero bajo los brazos y ni siquiera lucho.
Me enfado conmigo por no quitarlos, por no echarlos para siempre... pero no lo hago, siempre me dejo ganar.
Por qué, quisiera saber, por qué me comporto así. Tal vez todo lo que me pasa me lo tengo merecido por esa maldita actitud, que es un castigo divino por escuchar, saber y no hacer.
Este vaivén, este maldito vaivén, es lo único que hay...

domingo, 8 de mayo de 2011

Karma


Podrás hacer y deshacer, pero he de decirte algo que debes tener en cuenta: los errores se pagan. Antes o después, se pagan. Y cuanto más tarde, más caro.

Cualquier pequeña cosita que hayas hecho, aunque escucharas una vocecita lejana diciéndote "Noooooooo! No lo hagas, está mal", y aún así has hecho lo que te ha dado la gana...
Y te sentiste bien, otra veces un poco puteado, y otras aliviado. Pues genial, disfruta ese momento, saboréalo, hazlo grande y recuerda: durará lo que dure pero no será ése el último sentimiento.

Quiero decir, aunque no te arrepientas, aunque creas que estás feliz e hiciste bien, hay algo que se llama KARMA que te hará abrir los ojos y te hará sentirte verdaderamente mal y entonces pagarás lo que hiciste. Más caro, más barato, pero pagarás.

No te creas más listo que el Karma amigo, eso jamás. Te buscará hasta el fin del mundo y por mucho que pasen los años: "-Toc, toc! -Quién es? -El KARMA, abre... o no abras, da igual!".