Hola:

Estás entrando a algo totalmente subjetivo y quizás no tenga nada que ver con lo que buscas, o sí...

viernes, 13 de mayo de 2011

Alegría de vivir

Veo tristemente cómo no controlo nada. Nada de nada.
Siento que me empujan y tiran de mí sin yo poder hacer nada, nada de nada.
Que de repente estoy feliz como de repente me doy cuenta que sólo vivo de recuerdos... que mi vida es un vacío, entre un raro pasado y un incierto futuro.
Que, siempre, todo lo que deseo se escapa de mis manos de alguna manera, siempre lo veo desde la distancia, tras una cortina gris, a muchos pasos por correr...
Intento creer con optimismo que lo conseguiré... pero es que ni para eso sirvo: el optimismo se va como vino, sin previo aviso.
Y después me doy cuenta que cuando río es por algo que ya pasó y que cuando lloro es por algo que no pasa, que los miedos se enganchan a mis pies y me suben por la espalda, me asfixian... pero bajo los brazos y ni siquiera lucho.
Me enfado conmigo por no quitarlos, por no echarlos para siempre... pero no lo hago, siempre me dejo ganar.
Por qué, quisiera saber, por qué me comporto así. Tal vez todo lo que me pasa me lo tengo merecido por esa maldita actitud, que es un castigo divino por escuchar, saber y no hacer.
Este vaivén, este maldito vaivén, es lo único que hay...

No hay comentarios:

Publicar un comentario